
Casa de acogida “Juana Gratias” Quellouno – Cuzco
En un rincón de la selva peruana Quellouno-Quillabamba, las Carmelitas Misioneras tenemos la casa de acogida "Juana Gratias" La casa alberga de 15 a 20 jóvenes de las zonas más alejadas de la parroquia que no cuentan con centro de estudios secundarios como son: Lacco Llavero, la Cuenca del Chapo o Occobamba. Los estudiantes permanencen en la casa de acogida el tiempo que dura la época escolar de abril a diciembre.
Además...
Porque la mujer campesina tiene dificultades especiales para la formación y el estudio, nosotras tenemos un interés especial en la promoción de las estudiantes mujeres que proceden de las familias más pobres de los campesinos de la zona.
La casa brinda a los adolescentes y jóvenes de las comunidades campesinas y nativas un lugar donde vivir, estudiar y formarse, para que desarrollen sus capacidades y potencialidades y así sirvan a su comunidad con responsabilidad y creatividad.
En la casa tienen una convivencia fraterna y solidaria, que fomenta la formación en valores. Los espacios de participación les ayudan a sentirse sujetos de su educación. La convivencia fraterna, el compartir los bienes, el ayudarse y el vivir como familia, es un verdadero reto para todos.
Cuentan con un equipo coordinador responsable que les acompaña en el proceso de integración, organización y desarrollo personal y de la casa. Les brinda acompañamiento y asesoramiento personal, tanto en sus estudios como en su crecimiento humano: crear hábitos de estudio e investigación, ampliar sus conocimientos, descubrir sus valores, sentir confianza en sí mismos, y desarrollar habilidades, destrezas y cualidades personales.
Para ello contamos con actividades de reforzamiento escolar, trabajos manuales, talleres y la participación activa en la biblioteca parroquial. Cuidamos, también, la organización, el orden y la disciplina, como elementos que ayudan a forjar actitudes y valores humanos necesarios para la normal convivencia: horarios establecidos de estudios; cuarto compartido con sus compañeras o compañeros, sala de estudios, cocina, comedor, y biblioteca. Ellos aportan los enseres personales de dormitorio, servicio de comedor, aseo e higiene personal y todos los útiles escolares que precisan según el desarrollo de sus clases.
Nuestro objetivo fina] es que, desde su identidad cultural vivan la dignidad de hijos e hijas de Dios y, a través de la formación en valores humanos y cristianos, identifiquen y afirmen su compromiso como colabores en la construcción de una sociedad más justa, más humana y más fraterna.